Museo Yad Vashem

ESTE MES EN LA HISTORIA DEL HOLOCAUSTO -JUNIO

2 de junio de 1936

FUENTE: http://www1.yadvashem.org

La onceava promoción del colegio Tarbut de Moletai, Lituania

Antes de la Segunda Guerra Mundial vivían en Moletai aproximadamente 350 familias judías, que comprendían un 75% de la población del lugar. La mayoría trabajaba en el comercio y algunas artesanías. Por ejemplo, judíos eran propietarios de cuatro de los cinco restoranes de la localidad, y la produción y venta de ropa estaban prácticamente en manos de judíos.

Un tercio de los judíos del pueblo era sionista, otro tercio era “bundista” y obrero y el resto ultraortodoxo. Como consecuencia existían instituciones educativas de todas las corrientes: un “talmud torá”, una escuela ídish de la “Liga Cultural” y un colegio hebreo de la red “Tarbut”, inaugurado en 1925. La fotografía de la onceava promoción del colegio con sus profesores fue tomada antes de la finalización del año lectivo, el 2 de junio de 1936.

En agosto de 1941, después de la invasión alemana, muchos judíos fueron asesinados. Algunos consiguieron escapar, mientras que el resto fue encerrado en el “beit midrash” (casa de estudios) local. Después de tres días sin agua ni comida fueron deportados en dirección a Vilna. Aproximadamente un kilómetro fuera del poblado fueron fusilados por los nazis y enterrados en una fosa común.

La fosa fue descubierta después de la guerra, y contenía los cuerpos de más de 700 hombres, mujeres y niños. A principios de los 1990 fue erigido un monumento en el lugar, con una inscripción en ídish y lituano: “En este lugar los asesinos nazis y sus colaboradores asesinaron el 2 de agosto de 1941 aproximadamente 700 hombres, mujeres y niños judíos”.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 3238/54

Junio de 1939

Un grupo de estudiantes del Colegio Hebreo en Czestochowa, Polonia

En la foto aparece un grupo de estudiantes y sus profesores del Colegio Hebreo en Czestochowa, Polonia. La foto fue tomada en junio de 1939. Al estallar la Segunda Guerra Mundial vivían en la ciudad 28.500 judíos. En junio de 1946 quedaban con vida en la ciudad 2.167.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 4845/3

Junio de 1940

Judíos siendo deportados al gueto de Kutno, Polonia

La presencia judía en Kutno data del siglo 15. En vísperas de la Segunda Guerra Mundial vivían en la ciudad 6.700 judíos, que fueron expulsados a un gueto el 16 de junio de 1940. A pesar de sus promesas, los funcionarios municipales no proveyeron carros en cantidad suficiente, y la mayoría tuvo que cargar hasta el gueto todos los enceres que pudo. Las personas fueron hacinadas en el lugar que había funcionado la fábrica de azúcar “Konstancja”, algunos de cuyos edificios hab­­ían sido bombardeados, lo que obligó a muchos a vivir al aire libre. La gran mayoría de los judíos de Kutno pereció en el Holocausto, sea por las horribles condiciones que imperaban en el gueto o en el sitio de exterminio de Chelmno. Sólo 213 personas de la comunidad judía de Kutno sobrevivieron la guerra.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 5850/1

15 de junio de 1940

Mordejai Rumkowski hablando ante una multitud en el gueto de Lodz, Polonia

Esta foto de Rumkowski, presidente del Consejo Judío del gueto de Lodz, hablando ante una multitud congregada, fue tomada el 15 de junio de 1940. Rumkowski era un líder autoritario, que pregonaba una política de “salvación por medio del trabajo”, según la cual aquellos que trabajarían en empresas alemanas, se asegurarían la supervivencia. A fines de julio de 1944 los últimos judíos que quedaban en el gueto – 65.000 de 204.000 al cerrarse el gueto – fueron deportados a Auschwitz.

Para más información sobre Rumkowski, pulse aquí.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 36FO1

Junio de 1941

Refugiados judíos a bordo del barco japonés Hikawa Maru

El barco japonés Hikawa Maru zarpó de Yokohama, Japón, el 5 de junio de 1941. La nave, de la línea Nippon Yusen KK de Tokio y conocida como “La reina del Pacífico”, atracó en Vancouver, Canadá, el 17 de junio de 1941. Refugiados judíos que escaparon de los nazis vía Japón viajaron en el barco para llegar a América del Norte. En el centro de la foto vemos a Naomí Warhawftig con su hijo Emanuel en sus brazos.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 4613/1056

25 de junio de 1941

Miembros de la Milicia Lituana conduciendo judíos al Séptimo Fuerte en Kovno, Lituania

Durante los primeros días de la invasión nazi, antisemitas lituanos de Kovno organizaron expediciones de asesinato contra judíos. Miles fueron trasladados a lugares fuera de la ciudad, entre ellos el Séptimo Fuerte, que era parte de una cadena de fortalezas construidas alrededor de Kovno durante el siglo 19. Los judíos allí traidos fueron sometidos a tratos brutales y luego fusilados por la milicia local de lituanos. En total, alrededor de 10.000 judíos fueron asesinados durante las primeras seis semanas de la ocupación.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 2725/17

Junio de 1941

Redada de judíos durante un pogromo en Iasi, Rumania

En el atardecer del 28 de junio de 1941 soldados alemanes y rumanos, miembros del Servicio especial de Inteligencia rumano, policías y numerosos civiles de la ciudad participaron en un ataque contra los judíos de Iasi. Miles fuerron asesinados en las calles y en sus hogares; miles más fueron arrestados por patrullas de soldados rumanos y alemanes y llevados al cuartel central de la policía. En sus casas los residentes cristianos colocaron cruces, íconos y carteles con inscripciones que decían, por ejemplo, “aquí viven cristianos, no judihuelos”. El día siguiente, apodado “el domingo negro”, los soldados rumanos fusilaron a miles de los que estaban detenidos en el patio del cuartel central de policía. Los 4.300 supervivientes y muchos judíos detenidos de todos los sectores de Iasi fueron amontonados en vagones de carga cerrados y deportados de la ciudad. 2.650 murieron de sed y sofocación.

Junio de 1941

Foto grupal de la familia Rodkin de Orsha, Bielorrusia, huyendo del avance alemán

La fotografía documenta el escape de la familia Rodkin de Orsha, Bielorrusia, hacia el Este en junio de 1941, antes de la llegada de los alemanes. Fue tomada por Jakov Rodkin que pereció en Bogatov, Rusia, el 30 de enero de 1943. El niño de pie en el vagón es Yosef Rodkin, hermano de Jakov. La niña parada a la derecha es Liza, hermana de ambos.

Antes de la guerra Orsha tenía una población judía de 7.992 personas. Los alemanes capturaron la ciudad durante la “Operación Barbarossa” el 16 de julio de 1941. Nombraron un Judenrat y establecieron dos guetos. El 26 de noviembre de 1941 más de 5.000 judíos fueron asesinados en el cementerio local.

Para ver la Hoja de Testimonio llenada por Yosef Rodkin en memoria de su hermano Jakov, pulse aquí.

Archivo fotográfico de Yad Vashem, 7987

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Museo Yad Vashem

MUSEO DE LA HISTORIA DEL HOLOCAUSTO

EL MUSEO DE LA HISTORIA DEL HOLOCAUSTO – YAD VASHEM

Fuente: http://www1.yadvashem.org/yv/es/museum/index.asp

El Museo de la Historia del Holocausto

Después de una década dedicada a su realización, el Museo de la Historia del Holocausto combina lo mejor de la especialización y los recursos de Yad Vashem con exhibiciones dotadas de las técnicas más modernas, para hacer posible la conmemoración del Holocausto con medios propios del siglo 21.

El Museo de la Historia del Holocausto ocupa 4.200 metros cuadrados, mayormente subterráneos. A la vez multidisciplinario e interdisciplinario, presenta la narrativa del Holocausto desde una perspectiva judía única, acentuando las experiencias de las víctimas individuales a través de objetos originales, testimonios de sobrevivientes y posesiones personales. La combinación de esos medios particulares de expresión permiten al visitante asimilar la abundante información a través de una vivencia sensorial multidimensional.

La estructura linear de 180 metros en forma de flecha penetra la montaña de un lado a otro. La luz del día se cuela desde el borde superior que sobresale de la cresta. Las galerías que describen la compleja situación de los judíos durante esos terribles años se abren como ramas del corredor central. La salida dramática, en el extremo de la flecha, irrumpe de la ladera septentrional al paisaje de la Jerusalén moderna y el valle inferior. Entornos especiales, espacios escalonados y diferentes grados de luz acentúan los puntos centrales de la narrativa y contribuyen a una experiencia que envuelve al visitante y le muestran el tiempo, el lugar y el ambiente.

Al final del relato histórico se encuentra la Sala de los Nombres – la colección de las Hojas de Testimonio, un monumento recordatorio a las millones de víctimas del Holocausto.

Para más información sobre visitas al museo pulse aquí.

INTRODUCCIÓN

GALERÍA

Una de las pautas básicas en el diseño del museo fue crear una ruta para el visitante basada en una narrativa que posea inicio, mitad y fin.

En el interior del museo fue creado un sendero pedestre central (prisma) de 180 metros de largo y a sus lados salas de exhibición. A lo ancho del sendero se abrieron brechas que impiden el paso y obligan a entrar a las distintas salas, pero preservan el contacto visual del visitante con los extremos del prisma. Las brechas simbolizan puntos de inflexión en el devenir histórico y en cada una se exhiben objetos que son un eco de sucesos ocurridos durante la época del Holocausto. Estas también son como cabeceras de la historia que se va desarrollando. De ese modo el prisma arquitectónico es también un eje temático – el eje de la memoria histórica.

Las galerías, colmadas de objetos personales, cartas, diarios, documentos, libros, videotestimonios y obras de arte, hacen resaltar las historias personales y únicas de los judíos de Europa y el norte de África en la época del Holocausto.

Presentamos un recorrido virtual de cada una las galerías,  que incluye descripciones verbales, imágenes y objetos destacados. El museo posee más de 100 pantallas desde las que son proyectados testimonios de sobrevivientes y cortometrajes producidos  especialmente para el museo.
Directores:Reuven Hecker, Ayelet Heler, Noemi Schory.
Productor: Liran Atzmor.

La “solución final”

Rebeliones en medio de la destrucción

La sexta es la galería más amplia del museo. Muestra la implementación de la “solución final de la cuestión judía en Europa” y la resistencia judía en los guetos. Comenzando con las deportaciones de los guetos, la exhibición muestra el asesinato de los judíos de Polonia en los campos de muerte de la “Operación Reinhard”.

A medida de que los judíos fueron comprendiendo cuál era su destino a manos de los nazis, se produjeron levantamientos, tal como el que ocurrió en el gueto de Varsovia. Esa revuelta fue – de hecho – la primer rebelión urbana dentro de los países ocupados por los nazis. Los combatientes no consideraban el levantamiento como un intento de salvación para ellos u otros judíos, sino que lo veían como un último recurso honorable ante la aniquilación total de las comunidades judías.

La totalidad del Holocausto está demostrada por imágenes de deportaciones y deportados de todos los rincones de Europa hacia Auschwitz. En el rincón noroeste de la galería un mapa describe la extensa red de expulsiones a los campos de exterminio. El corte transversal de un vagón de ganado auténtico conforma una parte emocionante de la exposición y conduce a la sección final de la galería, cuyo centro de atención es el mayor campo de exterminio: Auschwitz-Birkenau. Aquí es posible atender a los testimonios de varios sobrevivientes que relatan los horrores del viaje y la llegada al campo.

El “Álbum de Auschwitz” original describe la llegada de un transporte de judíos húngaros en mayo de 1944 y constituye un testimonio gráfico del proceso de llegada y selección que se realizaba en el campo.

Museo Yad Vashem

Testigos silenciosos: Resistencia

Resistencia

FUENTE: http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/bearing_witness/life_ghettos_ascherova.asp

Para aquellos atrapados en la red nazi la resistencia era casi imposible. Por lo tanto el medirse con la dura realidad tomaba la forma de resistencia espiritual. Muchos objetos reflejan el deseo de sus poseedores de conservar una apariencia humana frente al intento nazi de romper su espíritu. Sin embargo, y a pesar del peligro, hubo quienes consiguieron unirse a los partisanos y a otras organizaciones de resistencia armada. Judíos del mundo libre se alistaron en los ejércitos aliados que luchaban contra la Alemania nazi, con un sentimiento de destino compartido con sus hermanos.

Valor en Stalingrado   |   Resistencia

La “Orden de la Estrella Roja” otorgada a Binyamin Cherny por valentía extraordinaria en defensa de la Unión SoviéticaLa “Orden de la Estrella Roja” otorgada a Binyamin Cherny por valentía extraordinaria en defensa de la Unión Soviética
Binyamin Cherny durante la guerraBinyamin Cherny durante la guerra

Binyamin Cherny nació en Berezino, cerca de Minsk, la capital de Bielorrusia.

Cuando estalló la Segunda Guerra Mundial fue reclutado al Ejército Rojo y se convirtió en oficial gracias a los títulos en economía y matemáticas que poseía. Siendo comandante de una compañía fue herido en las batallas en torno a Stalingrado en enero de 1943. Por su coraje durante la guerra fue condecorado con varias medallas y cintas de honor.
Después de la guerra se casó y le nacieron dos hijos. Emigró a Israel en 1990 y falleció cinco años más tarde.

La Orden de la Estrella Roja era otorgada por valor extraordinario en defensa de la Unión Soviética. Fue donada a Yad Vashem por su hija Alla y su esposo Alex Goldman que emigraron a Israel en 1973.

Colección de Objetos de Yad Vashem
Donación de Alla y Alex Goldman

La familia de Binyamin Cherny antes de la guerraLa familia de Binyamin Cherny antes de la guerra

La Medalla de la Guardia – en reconocimiento por su destacada actuación en el Ejército de la Guardia de la Unión SoviéticaLa Medalla de la Guardia – en reconocimiento por su destacada actuación en el Ejército de la Guardia de la Unión Soviética

Medalla al valor concedida a Binyamin Cherny por su comportamiento durante “La Gran Guerra Patriótica”Medalla al valor concedida a Binyamin Cherny por su comportamiento durante “La Gran Guerra Patriótica”

Binyamin Cherny en 1970Binyamin Cherny en 1970

Los triunfos de un judío soviético en Viena   |   Resistencia

Las medallas e insignias militares que recibió Josef Katanov por su servicio en el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra MundialLas medallas e insignias militares que recibió Josef Katanov por su servicio en el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial
Josef Katanov como soldado durante la guerraJosef Katanov como soldado durante la guerra

Josef Katanov nació el 12 de enero de 1916 en la ciudad de Nemengen, en la República  Uzbeka de la Unión Soviética. Criado en el seno de una familia humilde, completó su educación judía y estudió la Torá, convirtiéndose en maestro en la escuela de una aldea. También formó parte de un grupo teatral.

En 1939, antes del comienzo de la guerra fue reclutado por el ejército, y como consecuencia de aquella permaneció en las filas hasta 1946.

Al principio de su servicio fue incorporado a un regimiento de arqueros. En junio de 1941 estaba apostado en Moldavia y de allí llegó al frente y luchó contra el ejército alemán. Después de que su compañía fue desmantelada fue transferido con otros soldados a un regimiento de ingenieros de combate. En ese regimiento participó en las batallas por la defensa del Cáucaso, luchando en muchas de las ciudades de la región.
Al aproximarse las tropas alemanas los soldados recibieron la orden de hacer volar una fábrica de productos químicos, acción por la cual recibió la Medalla al Valor.

Después de servir en otras zonas de la Unión Soviética el regimiento de Josef fue enviado a Viena. Por su participación en las batallas por la liberación de Viena recibió una medalla y una carta de aprecio de Stalin.
Después de la guerra sirvió en unidades especiales en Budapest y en Austria y en mayo de 1946 fue dado de baja del servicio militar.

Josef emigró a Dimona en Israel a los 78 años de edad . Falleció en el 2005.

Colección de Objetos de Yad Vashem
Donación de Izik y Ahuva Katanov, Dimona, Israel

Josef  Katanov en el centro de un grupo de soldados con acordeonesJosef Katanov en el centro de un grupo de soldados con acordeones

Medalla de la liberación de VienaMedalla de la liberación de Viena

Medalla por la defensa del CáucasoMedalla por la defensa del Cáucaso

Medalla al valorMedalla al valor

Josef con su esposa Tamara y sus hijos Isaac y Abraham, c. 1957Josef con su esposa Tamara y sus hijos Isaac y Abraham, c. 1957

De Nueva York a la “Línea Sigfrido”   |   Resistencia

La chaqueta militar de Paul con diferentes cintas de medallas, entre ellas la orden “Corazón púrpura”La chaqueta militar de Paul con diferentes cintas de medallas, entre ellas la orden “Corazón púrpura”
Paul Rosenblatt durante su servicio militarPaul Rosenblatt durante su servicio militar

A principios de 1942 Paul Rosenblatt, un joven judío de Nueva York era un empleado civil en una unidad de ingeniería de producción  y reparación de aviones del ejército norteamericano. A pesar de ser considerado un trabajador esencial para el esfuerzo bélico, insistió en ser reclutado en una unidad de combate, con el propósito de luchar contra los nazis. Después del entrenamiento básico pasó  por un curso de reparación de tanques y fue incorporado a la 9ª. División Blindada del Ejército.

En julio de 1944 la división desembarcó en Normandía y en el lapso de seís días había cruzado Francia y estaba apostada frente a la “Línea Sigfrido”. En diciembre de 1944 Paul luchó en la “Batalla de las Ardenas” (Battle of the Bulge). En marzo su división cobró fama al capturar el puente de Ludendorff en Remagen, la primera conquista aliada dentro de Alemania.

Antes de la capitulación de Alemania la división de Rosenblatt fue enviada a a reunirse con las fuerzas del Ejército Rojo cerca de la ciudad de Carlsbad en Checoeslovaquia. En mayo de 1945 regresaron a Alemania y fueron puestos a cargo de los depósitos alemanes de municiones en Markdrewitz, Bavaria. De ese depósito Paul y sus camaradas tomaron “recuerdos”, entre ellos insignias nazis y equipo militar, incluido un rifle.

En setiembre de 1945 Paul regresó  a los Estados Unidos. En febrero de 1946 completó su servicio militar y se reincorporó a su antiguo trabajo. Contrajo matrimonio, formó una familia y continuó trabajando para el ejército. Llegó a Israel como empleado del ejército americano y después de retirarse se quedó en el país.

Colección de Objetos de Yad Vashem
Donación de Paul Rosenblatt, Haifa, Israel

Mapa mostrando el avance de la Novena División blindadaMapa mostrando el avance de la Novena División blindada

Libro que relata la historia de la Novena División blindadaLibro que relata la historia de la Novena División blindada

Libro que relata la historia de la Novena División blindadaLibro que relata la historia de la Novena División blindada

Botín de guerra tomado en Bavaria por Paul y sus compañeros de la Novena DivisiónBotín de guerra tomado en Bavaria por Paul y sus compañeros de la Novena División

Museo Yad Vashem

FELIX NUSSBAUM 1904-1944

Felix Nussbaum

FUENTE:

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/nussbaum/nussbaum_9.asp

 

La Playa en Rapallo, 1934
Óleo sobre lienzo
34,8 X 49,8

En cartas que escribiera durante su exilio forzado en Escandinavia, el dramaturgo alemán Bertholt Brecht se quejaba acerca del mote aplicado a personas como él, que habían decidido abandonar Alemania con el ascenso de los nazis al poder. “El nombre que nos inventaron – emigrantes – es básicamente erróneo, pues no se trató de una migración voluntaria con el propósito de hallar un lugar alternativo para vivir. Los emigrantes no encontraron un nuevo hogar patrio sino un lugar donde refugiarse hasta que pase la tormenta. Deportados. Eso es lo que somos. Parias.”

Paisaje de Ostende con Bote, 1935
Aguada sobre papel
50 x 64 cm

La historia de la familia de Felix Nussbaum, de Osnabrueck, Alemania, ilustra los esfuerzos desesperados por hallar refugio en suelo extraño. Es la historia de una familia entre muchas, que se hallaron de pronto arrastradas por una correntada de huida sin esperanzas.

Philip Nussbaum, el padre de Felix, era un orgulloso patriota alemán perteneciente a la organización de veteranos de la Primera Guerra Mundial. Cuando el nuevo régimen subió al poder, tuvo que renunciar a su la afiliación. En su nota de despedida dijo, “… por última vez, queridos camaradas de armas, los saludo como un soldado fiel… Y si soy llamado nuevamente a la bandera, estoy siempre listo”.

Vista desde el estudio con guantes, 1940
Aguada sobre papel
70,5 x 55,4 cm

En aquella época, su hijo, el artista Felix, se encontraba en Roma con un pequeño grupo de estudiantes alemanes en un intercambio de la Academia de Artes de Berlín, luego de obtener una prestigiosa beca. En abril de 1933, Goebbels, el Ministro de Propaganda de Hitler, visitó a la elite artística y les dio una conferencia sobre la doctrina artística del Fuehrer: “La raza y el heroísmo arios son los principales temas que el artista nazi habrá de desarrollar”. Felix comprendió que no había lugar para él, ni como artista ni como judío, dentro del espacio conceptual de esta doctrina. Abandonó Roma a principios de mayo y su beca fue revocada poco tiempo después. En su pieza El Gran Desastre (1939), expresaba esta intuición respecto del dramático cambio que el ascenso de Hitler había acarreado: la destrucción de Europa y de la civilización occidental.

Los padres de Felix, Philip y Rachel, abandonaron Osnabrueck, al igual que muchos habitantes judíos de la ciudad. Su hermano mayor, Justus, permaneció con su familia para seguir con el próspero negocio metalúrgico familiar. Luego de una breve estancia en Suiza, los padres de Felix viajaron al sur para reunirse con su hijo en Rapallo, una aldea de pescadores en la Riviera italiana. El sol y la atmósfera del lugar eclipsaban los nubarrones de la guerra, y los Nussbaum pasaron el verano de 1934 juntos, lo que sería el último encuentro de Felix con sus padres. Su ánimo exaltado quedó expresado en los alegres y despreocupados colores de sus obras durante esta etapa, por ejemplo en La Playa en Rapallo, 1934.

El refugiado, 1939

“Un hombre se desploma sobre su silla, con el rostro entre sus manos en un gesto de desesperación total. Cerca, un bastón y un atillo. Una mesa larga y vacía a excepción de un globo terráqueo domina el cuarto, que recuerda una celda de prisión. A través de la puerta se ven árboles desnudos, y una bandada de cuervos sobrevuela al acecho.

Esta pintura es una reflexión sobre el miedo y la desesperación de Nussbaum en vísperas de la Segunda Guerra Mundial. A medida que la sombra ominosa de Alemania cubría toda Europa, el artista perdía toda vía de escape. La desolación en el cuarto significa la desesperanza, mientras que la deprimente vista a lo lejos refleja la cruda realidad: no hay refugio para el judío.”

Naturaleza muerta con máscara, guante y pelota, 1940 aprox.
Aguada sobre papel
48,7 x 65 cm

En 1935, sus padres sucumbieron a  la nostalgia por Alemania y expresaron sus deseos de retornar a su país, a pesar de las fuertes objeciones de su hijo Felix, quien reescribió la última línea del poema de despedida de su padre: “… y si soy llamado nuevamente a la bandera, desertaré de seguro a un lugar lejano”. Fue la única vez que objetó las posturas de su padre, su fuente de apoyo espiritual y económico.

Los caminos de la familia se bifurcaron. Felix y su compañera, Felka Platek, decidieron no regresar a Alemania. Primero, en enero de 1935, se dirigieron a París y, luego, a la ciudad balnearia de Ostende. Varios meses después se trasladaron a Bruselas con otros amigos. Allí, en octubre de 1937, contrajeron matrimonio. Justus, su hermano, fue forzado a emigrar en 1937, cuando todas las empresas judías de Osnabrueck fueron “arianizadas”. Justus, su esposa y su hija de dos años, Marianne, huyeron a Holanda el 2 de julio de ese mismo año. Allí, junto con varios otros emigrantes forzados, logró montar una empresa de chatarra.

En tanto, la situación en Alemania se deterioraba. En la Noche de los Cristales Rotos, la sinagoga de Osnabrueck fue quemada, los hogares de los judíos fueron saqueados, y todos los varones judíos fueron llevados a Dachau. En mayor de 1939, los padres de Felix decidieron abandonar Alemania. Huyeron a Amsterdam, para reunirse con Justus, su hijo mayor.

Sinagoga en el campo, 1941
Óleo sobre madera
49,8 x 64,8 cm

Cuando Bélgica y Holanda fueron ocupadas en mayo de 1940, Felix fue arrestado en su apartamento y, como otros extranjeros, llevado al campo de Saint Cyprien en el sur de Francia. Su cautiverio allí fue para él una divisoria de aguas; ahora, Felix comprendía el verdadero alcance del peligro mortal que corría como judío bajo el gobierno nazi, lo que quedó expresado en su importante obra, Sinagoga en el Campo de St. Cyprien, 1941, una pieza única, que simboliza la comprensión de Felix de su pertenencia al pueblo judío, y de que así es percibido por otros. Fue su primer cuadro sobre un motivo judío en muchos años.

En agosto de 1940, luego de tres meses de sufrimiento bajo las humillantes condiciones en Saint Cyprien, Felix solicitó regresar a Alemania. Cuando llegó al paso fronterizo en Bordeaux, decidió escapar abordando un tren a Bruselas, donde se reuniría con su amada esposa. A partir de 1940, Felix Nussbaum vivió oculto, sin fuente alguna de manutención. Sus amigos belgas satisfacían todas sus necesidades e, incluso, le montaron un estudio, al que proveían de implementos artísticos. Sin documentos de residente y en continuo peligro de ser descubierto, Felix se movía de su apartamento al estudio y viceversa, sin cejar en ningún momento sus esfuerzos artísticos, con los que podía expresar el miedo, la persecución y la maldición que parecía pesar sobre los miembros de su familia.

El destino de la familia Nussbaum estaba sellado. En agosto de 1943 la protección concedida a los empleados de la empresa de chatarra de Justus Nussbaum fue revocada. Justus, su esposa, su hija Marianne y los padres de Felix y Justus fueron arrestados en sus apartamentos-escondites, y enviados a Westerbork. Medio año después, el 8 de febrero de 1944, Philip y Rachel Nussbaum, los padres del artista, fueron deportados de Westerbork a Auschwitz.

El 20 de julio de 1944, Felix y Felka fueron arrestados en su refugio y enviados al campo de Mechelen. Más tarde el mismo mes, fueron deportados a Auschwitz donde, el 9 de agosto, Felix Nussbaum fue asesinado. Su hermano mayor, Justus Nussbaum, fue transportado de Westerbork a Auschwitz el 3 de septiembre. Tres días después, Herta, la cuñada de Felix, y Marianne, su sobrina, fueron asesinadas en Auschwitz. A fines de octubre de 1944, Justus fue enviado al campo de Stutthof, donde murió de agotamiento unos dos meses después.

Esta cronología pone de manifiesto el proceso de exterminio de una familia que, a pesar de años de escape, no pudo huir de las extendidas zarpas de la bestia nazi. Europa se había convertido en territorio enemigo. Nussbaum expresó este motivo de callejón sin salida en una pintura temprana, Visión Europea – El Refugiado, 1939. El refugiado judío, que se toma la cabeza con las manos, no halla refugio en un amenazante globo terráqueo apoyado sobre la mesa. La amplia entrada al cuarto tampoco provee esperanza alguna. Los símbolos de la extinción –un árbol de hojas caídas y cuervos que sobrevuelan un cadáver- acechan fuera. El artista parecía conocer el final de la saga, en el que ningún miembro de su familia sobreviviría el infierno. Felix sobrevivió por casi una década entera contra todas las probabilidades, pero él también sería asesinado, un mes antes de la liberación de Bruselas. Sin embargo, su obra continúa relatando su historia, la de su familia y la del destino de todo el pueblo judío.

Yehudit Shendar es Curadora Principal del Museo de Arte en Yad Vashem.

Para ingresar en la exhibición, pulse aquí

Museo Yad Vashem

El soldado Tolkatchev a las puertas del Infierno

La liberación de Majdanek y Auschwitz : Testimonio de un artista

Fuente :

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/tolkatchev/about_exhibition.asp

“Hice lo que debía hacer; no pude evitar hacerlo. Mi corazón lo ordenaba, mi conciencia lo exigía, el odio hacia el fascismo gobernaba”. Estas palabras del artista-soldado Zinovii Tolkatchev sintetizan la escencia creativa de alguien que llegó hasta las puertas mismas del infierno con uniforme del Ejército Rojo.

Para mayor información sobre Zinovii Tolkatchev, pulse aquí

Biografía de Zinovii Tolkatchev

1903
Nace en la aldea de Shchedrin en Bielorrusia. Su padre era un obrero metalúrgico.
1909-1919
Tolkatchev estudia en una escuela técnica y en una escuela de arte. Debido a la endeble situación financiera de sus padres, es forzado a dejar la escuela y a trabajar como aprendiz de un pintor de carteles. Luego se incorpora a una cooperativa de artistas.
1919-1920
Tolkatchev se convierte en uno de los primeros miembros del Komsomol (la Liga Juvenil Comunista). Como miembro de la resistencia revolucionaria, participa en la Guerra Civil en Kiev. Viaja luego a Moscú para estudiar con los artistas Osmarkin y Kontsalovsky.
1920
Tolkatchev regresa a Kiev y es nombrado responsable del Departamento de Educación Política del Komsomol en las regiones de Podolsk y Shulov. Durante este período pinta varios murales en los clubes juveniles de dichas zonas.
1922
Tolkatchev se incorpora al Partido Comunista.
1924
Es enviado a estudiar en el Instituto Comunista en Kharkov.
1925-1927
Tolkatchev sirve en una división de artillería del Ejército Rojo.
1928-1930
Enseña en el Instituto de Bellas Artes de Kiev.
1929
La muestra de obras de Tolkatchev sobre la muerte de Lenin, “El gran duelo”, es exhibida en Kiev y en Moscú.
1930’s
Tolkatchev trabaja en la ilustración de libros, incluyendo trabajos de Gorki y Sholem Aleijem. Exhibió la serie “El Shtetl” (“La Aldea Judía”) en 1939.
1940
Tolkatchev es nombrado profesor titular en el Instituto de Bellas Artes en Kiev.
1941-1945
Tolkatchev se enrola en el Ejército Rojo, a pesar de su edad. Continúa pintando para el régimen soviético.
1944-1945
Como artista oficial del Ejército Rojo, se suma a las fuerzas soviéticas en Majdanek, poco después de su liberación (1944), e inmediatamente después, a las fuerzas que liberaron Auschwitz (1945). Es en este período que pinta sus series “Majdanek”, “Auschwitz” y “Las Flores de Auschwitz”.
1945-1946
Sus series “Majdanek”, y “Las Flores de Auschwitz” son publicadas como álbumes. Son expuestas también en varias galerías de Polonia y en las ciudades de Lublin, Rzeszow, Cracovia, Katowice, Lodz y Varsovia. El gobierno polaco envía estos álbumes a los jefes de estado de los países aliados, ministros de gobierno y comandantes de ejército.
1950-1960
La actitud del gobierno hacia Tolkatchev cambia. Sus trabajos son declarados defectuosos, y es denunciado como “la personificación de un cosmopolitismo alienado y de un nacionalismo burgués”, debido a sus “trabajos sionistas-religiosos”.
1960-1970
Tolkatchev vuelve a la ilustración de libros y la de retratos de escritores ucranianos. También regresa al tema de los campos de exterminio. Su álbum “Auschwitz” es publicado en Kiev en 1965.
1977
Tolkatchev fallece en Kiev.

El Soldado Tolkatchev a las Puertas del Infierno

“Hice lo que debía hacer; no pude evitar hacerlo. Mi corazón lo ordenaba, mi conciencia lo exigía, el odio hacia el fascismo gobernaba”. Estas palabras del artista-soldado Zinovii Tolkatchev sintetizan la escencia creativa de alguien que llegó hasta las puertas mismas del infierno con uniforme del Ejército Rojo.

El arte de Tolkatchev tomó forma al amparo de la Revolución Bolchevique, y se desarrolló bajo la convicción de su justicia. Simultáneamente con el enrolamiento de su arte en favor de la Revolución, el artista Tolkatchev comenzaba a buscar un modo de expresión adicional para manifestar otras vetas personales en sus trabajos. Tolkatchev se sintió atraído hacia el diseño y las técnicas gráficas y creó varias series de ilustraciones para los trabajos de numerosos escritores y poetas. Estas obras le confirieron a Tolkatchev una dimensión épica y un monumentalismo de diferente cuño. En 1941, poco antes del lanzamiento de la Operación Barbarrosa, Tolkatchev completó una serie de gran alcance titulada “El Shtetl” (“La Aldea Judía”) basada en los relatos de Sholem Aleijem, en la que describe con gran fuerza el sufrimiento del pueblo judío bajo el régimen zarista. Estos trabajos revelan otra faceta importante en el ímpetu creativo de Tolkatchev: sus lazos con el pueblo judío.

Con la entrada de la URSS en la guerra en junio de 1941, Tolkatchev se voluntarizó para incorporarse al frente de batalla. Sin embargo, fue sólo hacia el fin de la guerra, en el otoño de 1944, que la jefatura militar accedió a su pedido, y lo envió a servir en el Departamento Político en el Primer Frente Ucraniano, estacionado en ese entonces en Lublin, aledaño al campo de exterminio de Majdanek. “El odio guiaba mi pincel y me urgía a seguir, la brutal realidad inflamaba mi imaginación”. Horrorizado por las escenas de las que era testigo, Tolkatchev, presa de un torbellino espiritual, se sumergió por treinta y cinco días con apenas algo de comida y sueño, en la pintura febril de la serie “Majdanek”. Tolkatchev mostró sus trabajos iniciales a un miembro de la Comisión Polaco-Soviética de Investigación de los Crímenes Nazis, quien lo instó a finalizar la serie antes del 27 de noviembre de 1944, día de la apertura del juicio al comandante del campo de Majdanek. La exhibición fue inaugurada un día antes del juicio, en el Museo de Arte de Lublin, y fue ampliamente cubierta por la prensa polaca. Solamente en Lublin se vendieron 128.000 boletos y, desde allí, se trasladó a otras ciudades. En la serie “Majdanek”, Tolkatchev fue capaz de crear, como de la nada, un conjunto de símbolos que expresaban los horrores de ese campo de exterminio. Lo cierto es que Tolkatchev ya había demostrado las mismas capacidades en sus trabajos más tempranos, a saber, su habilidad para la síntesis y el foco. No obstante, Tolkatchev no pintaba ya al servicio de la Revolución ni del escritor-poeta, sino que exponía ante sus espectadores la cruda y brutal realidad que él había vivenciado, y que había asolado a su pueblo, tanto el soviético como el judío.

“Un viento frío aúlla sobre Auschwitz, rodeado por tres filas de cerca de alambre de púa. Parece que no fuera el alambre de púa el que tiembla y aúlla, sino la misma tierra torturada, que gime con las voces de las víctimas”. Las cercas de alambre de púa de Majdanek no prepararon a Tolkatchev para su siguiente misión. A fines de enero de 1945 acompaña a la Comisión de Investigación de Crímenes Nazis a Auschwitz, literalmente horas antes de la entrada del Ejército Rojo al campo. Nuevamente, Tolkatchev enfrenta la urgencia de captar las escenas, las voces. A falta de papel de dibujo, entra en la ex comandancia del campo y toma papel membrete con letras negras resaltadas: Kommandantur Konzentrationslager Auschwitz; I.G. Farbenindustrie Aktiengesellschaft; Der Oberpräsident der Provinz Oberschlesien. La tipografía se convierte en parte integral de la composición, y la imagen del opresor nazi, a quien Tolkatchev se abstiene de perpetuar, se planta frente a nosotros. Como poseído por la locura, dibuja bosquejos de lo que ve. Junto a los bocetos, agrega líneas densamente escritas con el testimonio de los pocos sobrevivientes capaces de hablar. Y al lado, apunta repetidamente: “Recordar, no olvidar”. Al utilizar materiales exiguos como el lápiz y el papel, íntimos en escala, Tolkatchev logra crear un arte de alcance monumental. La comprensión de que en estas mismas hojas de papel unos pocos días antes eran escritas órdenes de exterminación, las dota de una fuerza trágica que lo hace a uno estremecer.

Como quien ha comenzado su obra artística como un artista oficial y un monumentalista, tal como lo fueran Käthe Kollwitz en Alemania en los 1920s y 1930s, o los mejicanos Diego Rivera y José Orozco en el mismo período, Tolkatchev describe el horror supremo en el acorde menor de los dibujos a lápiz. Los materiales sobrantes por un lado, y un expresivo vigor capaz de despertar emociones por otro, trae reminiscencias de la serie de pinturas de principios del siglo 19, “Los Desastres de la Guerra” del artista español Francisco Goya.

“…No pude despegarme de ese pedazo de tierra maldita dejado atrás, ni de ese terrible abismo humano. Todo mi cuerpo era una ruina de mudo sollozo. Había dejado Auschwitz atrás”. Auschwitz no fue dejado atrás; emerge, junto con todos sus horrores, de las escenas puestas ante nosotros, dibujadas por un soldado del Ejército Rojo. Soldado, artista y judío.

Yehudit Shendar
Curadora Principal, Museo de Arte de Yad Vashem

Museo Yad Vashem

Testigos silenciosos: Historias detrás de los objetos de la Colección del Museo

TESTIGOS SILENCIOSOS:
Historias detrás de los objetos de la Colección del Museo de Yad Vashem

FUENTE:

http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/bearing_witness/homepage.asp

Libro de oraciones adquirido por Zvi Kopolovich en Auschwitz en 1944“Compré este libro de oraciones en Auschwitz en 1944. Lo recibí de un preso ruso a cambio de una porción de mi ración diaria de pan. Él me acompañó a lo largo de todo mi trayecto de sufrimiento en campos de concentración y de muerte en Alemania. Hoy entrego a Yad Vashem en Jerusalén este libro de oraciones único, como un recordatorio para las futuras generaciones y en memoria de mis padres David y Malka Koplovich z”l, los padres de mi esposa Shlomo y Zehava Weiss z”l, mis hermanos y hermanas y todos mis familiares asesinados durante la Shoá.”Zvi Kopolovich, Holón, Israel
18 de jeshván de 5750 – 16 de noviembre de 1989 

Como parte de la tarea de Yad Vashem de preservar la memoria del Holocausto, deseamos ofrecerle un vistazo a algunos ejemplares de la Colección de Objetos junto a sus conmovedoras historias. El Holocausto y la forma en la que fueron asesinados seis millones de judíos es imposible de comprender, pero a través de una historia, y otra, y otra más, el observador puede tratar de percibir lo que ocurrió. Una historia personal, con un objeto auténtico y tangible en su centro, con el agregado de documentos, fotografías y testimonios, permite al visitante entender fragmentos de las experiencias de los sobrevivientes.

Dentro de muy poco no estarán más entre nosotros testigos sobrevivientes de los eventos. Hoy por hoy, quienes podrían testimoniar sobre el pasado eran apenas niños o a lo sumo adolescentes durante los años del Holocausto. Por ello se hace sumamente importante llegar a  los objetos y los testimonios de los sobrevivientes, que son nuestro único vínculo con los sucesos del pasado. Ellos nos brindan sus más preciadas memorias y objetos alrededor de los cuales podemos reconstruir sus historias.

A pesar de que el objeto pueda parecer insignificante, separarse de él suele ser dificultoso – muchas veces es lo único que resta de la vida anterior del sobreviviente y de su familia, y como tal carga con todo el peso de la rememoración. Sólo la percepción de que el objeto hace posible transmitir la memoria a las generaciones futuras permite al superviviente desprenderse de algo tan valioso para él. Es como si proyectara la historia de su vida en el objeto y la transfiriera a nosotros. En ocasiones vemos que el sobreviviente expresa alivio al entregarnos su legado, como si dijera: hasta ahora yo he sido el responsable de difundir la historia a las generaciones futuras; ahora que el objeto está en vuestras manos, tomáis la responsabilidad de relatar la historia, con el objeto como asistente de la misión.

La Colección de Objetos incluye miles de piezas recolectadas a lo largo de la existencia de Yad Vashem. Comprende una gran variedad de objetos que resistieron la guerra, entre ellos efectos personales así como otros que sirvieron a familias y comunidades – algunos son elaborados y espléndidamente manufacturados, otros reflejan en su simplicidad las duras condiciones bajo las cuales fueron realizados.
Sólo una pequeña parte de la colección está exhibida permanentemente en el Museo de la Historia del Holocausto. Aquí le presentamos algunas historias más de objetos invaluables atesorados en la Sala de Colección.
Lo invitamos a recorrer esta exhibición virtual centrada en algunos temas de importancia y a unirse a nosotros en nuestra misión de preservar viva la memoria del Holocausto.

Haviva Peled – Carmeli
Curadora Principal de Objetos y Directora del Departamento de Objetos

El Departamento de Objetos es parte de la División de Museos de Yad Vashem dirigida por Yehudit Inbar.

NIÑOS EN EL HOLOCAUSTO

Un millón y medio de niños fueron asesinados en el Holocausto. Aquellos que sobrevivieron contra todas las probabilidades, ya sea por astucia o por pura suerte, perdieron su niñez y debieron madurar rápidamente. Aun cuando sus familias conseguían evadir a los nazis, moviéndose constantemente, los niños se ve­­­ían lanzados a un ambiente de continuos cambios, lleno de peligros.

Los objetos aquí presentados relatan las historias de niños cuyas experiencias fueron tan variadas como sus destinos, diferentes en cuanto a lugares y circunstancias.

 

EL REMANENTE QUE SOBREVIVIÓ

Para el remanente que sobrevivió, los seis años de la guerra fueron seguidos por un largo y arduo camino a la rehabilitación. Hubo quienes no lograron recuperarse y reanudar sus vidas. Otros, armados únicamente con un espíritu indomable, lograron construir de entre las ruinas una nueva existencia.

Los objetos de esta sección extienden un puente entre el Holocausto y la resurrección, en muchos casos evocando la creación del Estado de Israel.

UN RECUERDO PRECIOSO

El vestido de compromiso de Rajel-Freida Kudlowicz asesinada en TreblinkaEl vestido de compromiso de Rajel-Freida Kudlowicz asesinada en Treblinka
Rajel BrandmesserRajel Brandmesser

Rajel-Freida Kudlowicz, nacida en 1910, se casó con Yeshayahu Brandmesser aproximadamente dos años antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. La pareja vivía en Ostrowiec, Polonia.

Después de perder su primer hijo debido a una enfermedad, Rajel volvió a quedar embarazada. Su hija Guitele nació sólo cuatro meses antes del estallido de la guerra.

El administrador del molino de harina propiedad de la familia, Henryk Malkiewicz, les propuso esconderlos en su casa en la cercana aldea Stoki Male. Después de la gran aktion en Ostrowiecz en octubre de 1942, los hermanos de Rajel, Henya y Shamai, y otros dos familiares, se refugiaron en la casa de Malkiewicz.

La madre de Henryk sugirió al matrimonio Brandmesser entregarle la niña para criarla como su nieta, mientras ellos permanecían escondidos. Los padres se opusieron porque no tenían intención de separarse de su hija y no se sumaron al escondite. Un tiempo después los que estaban escondidos debieron abandonar el refugio por temor a ser delatados. Antes de hacerlo Henryk les consiguió un nuevo lugar de refugio y siguió ocupándose de sus necesidades. Después de la guerra Henryk Malkiewicz recibió el título de Justo de las Naciones por sus acciones.

Al finalizar la guerra los hermanos de Rajel emergieron de su escondite y regresaron a su hogar. Un vecino polaco les devolvió algunas sus posesiones que tenía guardadas en su casa, entre ellas el vestido de compromiso de Rajel. Sólo después de un tiempo se enteraron los hermanos que Henya, Shamai y la pequeña Guitele habían sido capturados y deportados en noviembre de 1942 a Treblinka, en donde fueron asesinados.

Colección de Objetos de Yad Vashem
Donación de Sara Silman, Tel Aviv, Israel

Una fotografía familiar antes de la guerraUna fotografía familiar antes de la guerra

Yeshayahu y Rajel BrandmesserYeshayahu y Rajel Brandmesser

De derecha a izquierda: Rajel Brandmesser, su prima Mindel Rothstein y Henya KudlowiczDe derecha a izquierda: Rajel Brandmesser, su prima Mindel Rothstein y Henya Kudlowicz